Dentro de la Semana Santa de Camporrobles , se vive una tradición muy especial que se remonta al año 1924, cuando un grupo de mozos, decidieron hacer un monumento con troncos, ramas de sabina y boj y lo situaron en «las 4 esquinas», la noche de antes del Domingo de Pascua, para celebrar el encuentra entre el Niño y la Virgen. Este monumento es popularmente conocido como El Arco de los Quintos, y representa la unión entre el cielo y la tierra.
Esta tradición se ha mantenido viva hasta nuestros días y actualmente los quintos y quintas del año, siguen construyendo el bello arco o enramada, con sabina y flores de papel de colores la noche del sábado al domingo, donde tendrá lugar el esperado encuentro entre la Virgen y Jesús.